14. La trampa de la presencia

Hay un nuevo mandato dando vueltas.

No se parece al de nuestras mamás o abuelas, pero pesa igual (o más): el de estar siempre emocionalmente presente, conectada, regulada, consciente, disponible, amorosa, empática… y ojalá disfrutando.

En este capítulo hablo de cómo la maternidad moderna se volvió rendimiento emocional, de cómo nos empezamos a medir por cómo lo hacemos, y de la culpa que aparece cada vez que no llegamos.

No es que no queramos estar presentes. Es que la vara está puesta en un lugar imposible.

Y cuando no se llega, el castigo ya no viene de afuera: viene de adentro.

Si después de escucharlo te queda esa sensación de que la culpa está demasiado presente en tu día a día, en abril partimos con el Taller de la Culpa: seis sesiones para mirarla de frente, entender de dónde viene, y empezar a vivir la maternidad sin tanta exigencia metida en el cuerpo.

Para más info, mándame la palabra clave “laculpa” (así, todo junto) por mensaje privado de instagram a @criarsinmorirenelintento y te mando todos los detalles.

Este capítulo no es una guía. Es un espejo.

Dale play cuando quieras, que te estoy esperando.

 

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1 comentario

Tengo un hijo de 20 años, el cual pasó por un instito de suicidio a sus casi 16 años, me llene de culpas por no estar porque vivía trabando para él, pero le falte yo..hoy mi hijo me mira y me dice que me ama muchísimo, que agradece tenerme, él estudia trabajo Social y él se ha convertido mi mayor fuente de retroalimentación.
Por otro lado mi hija de casi 12 años ha tenido la suerte de tenerme a su lado desde que llegó la pandia y yo trabajo en casa, con ella el proceso ha sido diferente, hablamos de lo humana que es la mamá, la mamá se cansa, la mamá llora, la mamá tiene malos días, y no es su culpa, simplemente la mamá es persona y eso ha hecho que su crianza sea mucho más fluida… Los amo con todo mi ser y cada día intento aprender a mejorar por mi primero, y para ellos

Evelin Navarrete

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